viernes 26 de junio de 2009

Je suis le vampire Lestat...

Sus ojos, muy abiertos, parecían ciegos.
Por un instante, se hallaba en algún lugar más allá de todo sufrimiento, donde no existía más que dulzura e incluso algo que podía ser comprensión.




No habia mejor manera de describirlo.



Gracias frase simbólica y encantadora *o*
Gracias a las fotos hiperromanticas de la Jenny :P

jueves 21 de mayo de 2009

Fuori e dentro

Pode sentir
Pesam depois posarao pra sempre entre nós
Eu sem você
Nao sei como repetir
Nao consigo mais dizer...


·


Fuera y dentro.
No tenia nada mejor que hacer. Sino hubiera sido por su inmensa eternidad, sus ojos volarían hacia sus ojos castaños. La fuerza de la más intensa locura, rodeada de labios carmín.
No le hizo falta ni especular sus preciosas palabras, la niña cayó en sus brazos, cual locura mortal, inmoral...
Un beso maldito cruzó entre sus dedos cual rayo. Y no pudo evitar susurrar un grito.
Moría.

Vivir no significaría nada más.



Sin embargo no tardaría en abrir de nuevo los ojos. Cruzó un mar de hojaresca y se ahogó entre sus magníficos colores. Respiró aire puro, por primera vez.

- Eres mía, Pandora. Mía.

lunes 18 de mayo de 2009

Petit

De tan específicas palabras,
siento que sincera a veces es cruel...
Pero nunca quiero parecer.
Ni darte una razón,
para dejarte ser olvido.

Tan clara agua resbala por mi boca,
y verde y transparente mi corazón.
Labios tremendos de rebeldía,
que disienten de escribirte una canción.

¿Que hay tras tus ojos negros?
Más que ojos, más que historias de amor.
Más que aire, más que tierra y raices.
Tantas cosas, y así, asientes.

No comprendo el número,
ni tu comprendes,
ni nadie comprende;
las veces que llego a enroscar
mi mano en tu mano,
y convertirme en un eco de tus propios labios.

Permiteme,
una licencia poéticamente-tonta
que la nostalgia traiga lo que quiera recordar,
sin duda no se olvida,
ni se quiere olvidar.

Mientras el piano remarcaba tu pelo,
y te contaba al oido tu canción de amor.
Detrás, en la cortina,
en la sombra que el sol no toca,
"Petit" susurraba la loca.
Un Pequeño Corazón,
que regala flores sin flor.





Tu regalo

Su voz blanca y negra es la máxima expresión de agradecimiento.

sábado 9 de mayo de 2009

Vendetta

Un dia. Uno como otro cualquiera, alguien decidió salir de la cueva, o algo parecido.

Al principio vimos la salvación, la ruina del sistema (o deberia decir ecosistema) de la crisis, de la angustia, de la pobreza y la riqueza. Nadie se sumiría en el caos, todo lo contrario...Había esperanza, posible e increiblemente imprevisible.
Desde el más culpable, al más inocente de los hombres salió a la luz sin sentirse rechazado, sin sentir miedo, ni dolor, ni pena. Desaparecía toda religión, toda cultura, todo tema que no fuera ÉL. Una persona que se dió cuenta de que no tenía más remedio que hacer lo que hizo...

Sin embargo, parece ser que no se midió correctamente el problema. Un resquicio social, una pequeña salvedad humana hizo caer al régimen en menos de un año.



Ellos mismos violaron su toque de queda y sorprendieron a la rosa del rosal. Al miedo con miedo y a la histeria colectiva con arroz para pájaros.

Sobrepasaron el umbral de la infamia y entraron casa por casa. Sin hayar respuestas a nuestras preguntas. Y sin preguntarnos NADA. Agresividad y violencia fueron todo lo que pudieron afirmar y nosotros...sin nada que objetar.
Sin saber si era noche u oscuridad, sin escuchar otro sonido que nuestros propios lamentos y llantos, mirándonos como animales. Buscábamos caras conocidas, alguien que nos dijera porque estabamos aqui, que estaba sucediendo.

Uno por uno fuimos pasando a nuestra celda, los ojos vendados, las manos en la espalda, éramos criminales, y yo no era más culpable que el haber escondido un trozo de pastel en el doble fondo del armario. ¿Era una delicuente por eso? ¿Por haberle robado su ración al hijo de mi vecino? Entonces empecé a arrepentirme de ello y sentí nauseas.
No pude más que vomitar sobre el suelo y los zapatos de alguien. Un ser que sin piedad me golpeó y ya. Ya, porque no recuerdo nada más.



Alguien gritó mi nombre, una voz conocida, una voz que necesitaba volver a escuchar.
Era ella. Su susurro más íntimo y sonaba a metros de mi.
- Lucrezia! Lucrezia!

Abri los ojos, y los abri todavia más.

Una.

Dos.

Tres.

...

Tres paredes.
Una celda.

Volvía a escuchar esos sonidos, pero no quise responer, y aunque hubiera querido tampoco mi cuerpo habria funcionado correctamente.
Levante mi mirada hacia ella, y su cálida mente me correspondió.

- ¿Estas herida? - Noté en su voz su dubitativa pregunta. Sabia que no podía encontrarme bien, pero queria saber si por lo menos, fisicamente estaba sana.

- No. ¿Tu?

- Tampoco.

- ¿Por que estamos aqui?

- La respuesta es una mierda - No le conocía, pero lo afirmó como si fuera una verdad simple. - Ellos nos han encerrado porque temen que se la metamos por el culo.

- No hace falta ser grosero.

- ¿Grosero? ¿Cómo se puede no serlo aqui? Di! Estamos aqui por lo mismo.

- ¿Tu que crees ser?

- No, lo creo. Yo soy gay.

- Espera...Espera. Aqui esta pasando algo.

- ¡Si! Que aguda, no lo sabiamos...

- No seas asi, estamos todos igual.

- Necesitamos buscar una coincidencia.

- ¿Porque estamos asi? Osea, porque no nos encierran separados...sería más logico, para intentar no ponernos de acuerdo o algo asi.

- ¿A que te refieres?

- ¿Por qué estamos colocados de esta manera? En una jaula, en vez de una celda cerrada...

- No les des ideas, seguro que no estan escuchando.

- Para volvernos locos. Tu la conoces.

- Si.

- Yo le conozco a él.


Un murmullo de sorpresas sonaba de un sitio a otro, un monton de frases en voz alta, de acusación de demandas.

Siempre tenian la culpa otros. Al menos asi funcionaba la mente humana, pero esta vez, la tenían ellos.

Nuestros complementarios, junto a nosotros, pero sin poder verlos, o tocarlos...Nos conocian tan bien que sabian quien podia estar frente a su amor, a su hijo o padre. Y quien podía estar al otro lado de la pared, o en diagonal.


Estabamos muy perdidos.


Durante tres meses seguimos sin saber nada, individuos desconocidos nos dejaban comida y agua, asegurando que por lo menos teníamos para eso. Rezando al nuevo Dios por nuestras almas, por nuestro pecado de querer tener más que los demás, o de amar a alguien de nuestro mismo sexo, o de no leer ningun libro sagrado que no fuera la nueva constitución del régimen. Esa era su único deseo y religión.
Pasabamos días y días escuchando una y otra vez los 200 artículos que poseía, a todas horas, mañana y noche, incluso en sueños no había más voz que esa.

Comenzabamos a desesperarnos. Y cuanto más nos desesperabamos, más queriamos salir de alli.

Ah..si. Ellos lo sabian, asique hicieron algo muy muy importante: Nos dejaron tener visitas.
Necesitaban que esas personas que nos querían nos vieran de ese modo, rotos y muertos de cuerpo, desgraciados y feos. Sin siquiera un pequeño resquicio de belleza interior.


Un año pasó cuando decidieron venir a verme.
Tres pequeños amigos se acercaron a mi jaula, y yo recordé en ese momento el día en el que llegamos. Pero no quise decírselo.

- Intentamos decirles que no eras lesbiana, pero no nos creyeron...

- Basta. Yo no quiero mentirles. Soy lesbiana, bisexual, homosexual, lo que quieran llamarme. Pero de ninguna manera voy a ser una criminal por serlo, ni me van a acusar por algo que soy y que siempre seré.

- Esta bien. Pero estas...

- ¿Bien? Estoy maravillosamente. Al menos tengo para comer.

- Pero no eres libre, estas encerrada.

- No he sido mas libre aqui que hace 10 años. No he sido más libre en este régimen. Ni más esclava que en el anterior.

- Comer no es lo más importante, necesitas estar con ella en una casita en el campo, como te hubiera gustado.

- Puedo verla. Y ella puede verme. Necesito más su amor y su mirada. Este regimen ha fallado más en la moral que en la forma económica de hacer las cosas. No supo enseñar y nadie supo aprender. Las cosas cambiaron tan rápido que comer se convirtió en lo secundario, donde lo principal era destruir su dulce mirada.
Intentan matarnos. Porque somos diferentes, porque hemos decidido continuar con nuestra vida, adaptándonos malamente a las prohibiciones y las medidas de reloj de su ética.
Ellos mismo han decidido que somos incapaces de convivir con el resto, solo buscaron una excusa. Unos zapatos de Gucci o un zumo de naranja de esas tan ricas que exportan.

- Lucrezia...déjalo. Ya te han escuchado, es todo lo que pueden hacer, ahora deja que se marchen a su hogar rutinario y dictatorial.




·

Llevo dos horas escribiendo esto. O incluso más, espero que sirva para algo.

domingo 3 de mayo de 2009

Madame Butter-fly

Todos te quieren tal como eres: tus padres, tus amigos...
La única que te querria más si estuvieras más delgada. Eres .


Si tendrá razón o no, solo depende de cada una.
No se lo que significa, ni siquiera se porque le he dado tanta importancia.

Asquerosos programas...me duele saber que ese dolor interno se lo estas contando a todo el mundo. Ponerte delante de una cámara e insultarte sin decir ni una sola palabra, dejando que se rian de ti, que especulen de tu vida, que hablen de tu situación familiar.

En fin...Enfadarme conmigo y con mi ropa es una tonteria. Se que en lo más interno de mi mente hay una persona que adora que mis zapatos se encuentren con los suyos.
¡Y sobretodo, que todos sabemos que mi cruce de piernas es mejor que el de Sharon Stone en Instinto Básico!



*Suspiro emotivo*



Te quiero Amor Mio. { L }

domingo 15 de marzo de 2009

El Gusto

A lo Shakespeare comienzo...:

Necesitaria apenas un segundo, para arrancarle de sus labios un suspiro.
Labios de aceituna y azafrán. Dulces cual lima y sal.
Calla buena esperanza, calla corazón.
Es mejor morderte tu lengua de lagarto.
Arrancarte con destreza las papilas gustativas,
no sentir jamás su gusto ahogado.
Su beso que inunda de riqueza la perla colada.
Ansiedad de aceite que resbala
entre mis dedos y que no me deja tocarla.

Mal hecho el destino estaba,
que tan lejano veia el dolor ajeno,
tan cercano ahora lo veo...
Que calma desesperada puedo sentir,
si cuando creo tenerla no la tengo.
Si de mi literal palabra se pierde,
amante, y nuevamente...muero.

Weny

martes 29 de julio de 2008

Falsas Esperanzas

La mujer cambió de marcha. Andaba más deprisa, todo lo oía más cerca. Su pulso se convertía en pura percusión, traspasaba los muros de la casa como si fueran de papel cebolla, estaba hundida en el caos. Se encerró en el baño y suspiró.

Él seguía caminando, la acosaba, la enredaba...Quería hacerla sufrir. Palpaba ya en sus labios su dulce esencia, la quería sentir aún más, más cerca.

- Sabes que te alcanzaré, da igual donde estés. - Intentaba utilizar su don para arrancarle el alma en sufrimiento. Mostrarla más delicada y frágil de lo que esperaba. Jasper sentía en su cuerpo esa necesidad y angustia también, pero la deseaba más que nada. Podía con todas esas sensaciones juntas.

Ella se apoyó contra la puerta y respiró hondo. El ambiente olía a su gel de baño, a su champú, a Edward, y a... perfume.

Uno que no supo reconocer, pero que al mismo tiempo le resultaba tan familiar.

- Bella - la voz la llamó, perfumada, sutil y elegante. - Jasper se ha ido, no te asustes.

- Rosalie? - contestó. Posó el oído en la madera, teniendo la esperanza de que lo escucharía todo, incluidos los pasos del gemelo Hale, quién parecía dispuesto a perseguirla eternamente. - ¿Eres tu? ¿Donde estas?

- Si, Bella, soy yo...sal, Edward te está esperando.

"¿Edward?" pensó "Si estuviera Edward ahí me habría dicho él mismo que saliera...”

- ¡¡AHH!! - Un golpe seco en la puerta la había partido en trozos. Debió de apartarse enseguida para que no le hicieran daño las astillas, se protegió con las manos la cabeza y corrió hasta donde le dejaron ver sus ojos. Allí estaba ella, apoyada contra la bañera, percatándose de que los dos hermanos a los que más temía se encontraban delante. Los ojos negros, oscuros; en sus cabellos dorados reflejándose la luz de la luna, suave e inerte como sus rostros.

- Sonríe Bella, el día que esperabas ha llegado.

- No...Por favor - Bella se encaramó a la pálida piedra, cerrando los ojos y abriéndolos continuamente. No se lo terminaba de creer. - Edward...Edward...

- Él no vendrá - La voz de Jasper sonaba distinta de la de siempre, nunca había sido demasiado efusivo y sin embargo ahora, le temía más que nunca. - Estas sola, corderito.

- Rosalie, por favor, no querrás...- "que me ocurra lo mismo que a ti..." acabó en su cabeza. No le salían las palabras, estaba temblando, sudaba. Tenía miedo. Sentía escalofríos, todo era igual que una pesadilla.

- Tú me has quitado todo lo que yo deseaba. Y no me gusta que me quiten lo que es mío. - Sin duda parecía que tenía más que razones para hacerlo y eso le asustaba. Sentía que podía desmayarse, y quizá fuera lo mejor, dejar abandonado a su cuerpo vagando entre los brazos de Jasper Hale.

No transcurrieron ni dos segundos y ya sostenía los cabellos rubios de este entre sus dedos, apartándole la cabeza de su frágil cuello.

La primera gota que probó le pareció desesperante, era todo prisa y angustia; los pasados sentimientos le pasaban factura, pero eso también pareció darle igual. Ella entera era suave chocolate derritiéndose en su lengua, resbalándose entre sus dientes y sus labios como agua, machando su camisa y hasta el suelo. La sensación la describiría luego como el mayor de los éxtasis.

Sujetaba a una Bella dócil, y ésta no tenía más remedio, su cuerpo estaba siendo aprisionado contra la pared.

Lloraba sin ganas, se aferraba a la vida igual que a su espalda, con fuerza, con aplomo. Intentaba sobrevivir a todo ello...

Sombras nada más. Apenas tenía voz, y le faltaba cada vez más incluso el aire.

"No puede ser..."

Para Jasper la situación era diferente, la sangre bajaba por su garganta, caliente y metálica; bebida de dioses. Como real ambrosia. Disfrutando de ello sonreía entre dientes para no perderse nada. Y pensar que había esperado tanto tiempo para esto, era aquello todo lo que necesitaba en su vida, más incluso que a Alice. La intensa relación entre ellos dos no le habría sacado de ese pozo sin fondo. La luz, eso era, luz. Rosalie le había enseñado a pensar por sí mismo, a no caer en los juegos místicos de Alice. Y por fin daba su fruto, por primera vez en su vida era lo que ÉL quería.

Cuando sintió que su cuerpo se desvanecía y su pulso descendía con claridad en su yugular y ya parecía haber acabado todo, llamó a Rosalie con la mano. Perpleja, asombrada por su ferocidad, rechazó la oferta con cortesía. Continuó de pie junto al espejo.

- Bebe de ella, nunca habrás probado nada igual. - pidió. Quizá con algo de remordimiento, para no sentirse completamente solo en todo esto.

- Bebe tu, hermano. Es el fruto de nuestra discordia. - Sus palabras salieron lentas, pero ni dudosas ni inseguras. Pura Hale. Se miraron con astucia y como hermanos que eran, con ternura.

- Ven conmigo - Insistió. Rosalie tomó la mano de Jasper y se agachó junto a Bella, ella solo pudo rodar los ojos hacia su asesina. Sería para siempre, su carcela, su pertenencia si la dejaran vivir. - Hazlo, Rose...no tendrás una oportunidad mejor. Mátala.

Al oír esas palabras, Bella cogió fuerzas de su más oportuna adrenalina y gritó.

- ¡No la elegirías...! - La segunda parte de la frase se le atragantó en la garganta, tosió y escupió lo poco que le quedaba de saliva, sus ojos morían poco a poco, su respiración ya no era la marcha triunfante, ahora sonaba más bien a un vals lento, a morfina desatada en su piel - Para ti... - susurró.

Silencio.

Ausencia total de sonido.

Negrura.

- ¡ROSE! - Ella se había quedado estupefacta, parecía asustada - ¡Rosalie! ¡Despierta! - Jasper la zarandeó de un lado a otro. Bella moría. Todo ocurría muy deprisa.

Oyó un gemido de fondo, una luz que se apagaba, el fin. El fin de toda su existencia.

Otro golpe.

Dolor. Más dolor...más sangre en su cuello.

- ¡No! - Era Jasper de nuevo. - Rose no me hagas esto...

Dejó de escuchar y hasta de pensar. Otro golpe. Algo duro, frío y manchado. Los azulejos del baño.

"Charlie se enfadará"



.


Rosalie volvió al mundo real. Habla Jasper.

- ¿Esta muerta?

- Nadie vive a un golpe asi.

- Porque has hecho eso, podías haber acabado con ella más dulcemente.

- No quería vivir con algo frío y duro. Pues yo le he dado lo que ansiaba. Ha muerto contra algo frío y duro.

- Eres cruel, Rosalie Hale... me encanta. - Los dos hermanos salieron de allí. Rodearon el cuerpo, la poca sangre que quedaba y la puerta destrozada. Bajaron las escaleras y despidieron a un Charlie inerte en la silla de la cocina.

Sin peligro y con mucha tranquilidad. Se merecían algo de paz después de todo aquello.

Sonaba Appassionata. El móvil de Rosalie cantaba a los cuatro vientos la sonata de su felicidad.

"¿Rosalie? Rosalie, ¿donde esta Bella? ¿Esta bien?" - La voz de Edward sonó al otro lado de la línea. Sonaba realmente histérico y desesperado. - ¡Contesta!

- Ha llamado al móvil de Rosalie, en este momento su dulce sangre esta recorriendo su garganta - Jasper se burló - Hola hermano. Rosalie no está pero le daré tu mensaje cuando aparezca.

"¡Jasper, tu no!”

- Demasiada presión mediática, hermanito. - Jasper lo dejó encima de la mesa. Los dos se sonrieron y se cogieron de la mano como dos niños diabólicos. En el porche de la casa les esperaban. Desde allí vieron dos coches: Uno amarillo y otro negro.

- Vamos Emmett, querido. Hay que buscar refugio, el sol apremia - Él sonrió con dulzura a su esposa. Le besó la mano que tenia libre y la puso sobre su brazo.

"¡¡Rosalie, Jasper!!". El teléfono. Un llanto. Otro llanto. Un grito que helaba la sangre. Ahora si que respiraron aire puro.

- No mires nunca atrás.

miércoles 12 de marzo de 2008

Crazy Poem!

Me enamoro del viento,
solo del viento...
solo del espectro,
del arcoiris,
de las nubes,
del sol abierto.
Me enamoro de tu risa,
de lo incierto,
de lo que piensas,
de lo que siento...

Weny



Crazy, Crazy...
Baby, I go crazy!



*

Fue el momento especial, la parte concreta del amar...
A veces parecía inestable,
a veces pensante...
Solo recuerdo tu cabello oscuro, acariciando el viento,
los árboles recordando en tu pelo su propio aroma,
el espíritu de fuego su etiqueta frustrada...

Suspiro solo de pensar que quiza no vuelva a verte,
a respirar tu mismo aire,
vitaminas en mi piel, en mi cuerpo,
en todas las ganas que tengo...
y cada dia parece que me vuelvo mas loca.
O mas idiota?...

Soñamos un imposible...
pero aun asi, soy feliz,
soy feliz porque te tengo conmigo...

Esto parece un poema pero tampoco lo es...mas bien es mi pequeño comentario loco para ti *

martes 26 de febrero de 2008

Sin saber

.
Ojala tuviera mas palabras,
para hablarte.
Necesitaria como mil años de expresion
casi un siglo de alabanzas,
¿perdon?
No es aquella mi pequeña reflexión.

A veces hasta falta el aire,
y como ahora, las frases,
los dichos, los refranes...
¿Es lo que oigo tu voz?
¿Lo que hace enloquecerme,
lo que vuelve loca mi boca?
¿Acaso lo que mi mente destroza,
no son estos versos?

Solo un respiro en el cargado aire,
como tocar el cielo con mis dedos,
asi de dificil se me hace,
escribirte y a veces pensarte.
Tan imposible apareces sin querer,
mientras mi alma vadea el lago del deseo,
no hace tan complicado el parecer,
sino largo y eterno el beso.

Weny

sábado 22 de diciembre de 2007

La Materia Oscura.







La materia oscura (His Dark Materials) es una trilogía de novelas fantásticas escritas por Philip Pullman. La trilogía comprende los siguientes libros:

1. Northern Lights (En EE.UU fue traducido como The Golden Compass)[Luces del Norte]
2. The Subtle Knife [La Daga]
3. The Amber Spyglass [El Catalejo Lacado]


.


Luces del Norte
En el Jordan College los días de Lyra solian transcurrir tranquilos. Una rutina sólo interrumpida por las visitas de su tío Asriel. Siempre cargado de maravillosos descubreimientos, en la última ocasión Asriel habia conseguido superarse a sí mismo. Mientras exploraba Laponia, su cámara fotográfica habia captado la maravillosa Aurora Boreal...Pero, más allá del desolado paisaje, suspendida en el aire flotaba una hermosa ciudad. Algún día Lyra caminaría sobre las Luces del Norte.

La Daga
Will tiene doce años y acaba de matar a un hombre que buscaba información de su padre desaparecido. Al suceder, huye para descubrir la verdad su desaparición. El camino que seguirá para cumplir su misión será sorprendente. Pasará a otra dimensión y, una vez allí, conocerá a una extraña y salvaje niña llamada Lyra. También ella tiene un objetivo por el que dejarlo todo. Hasta que no logren cumplir sus propósitos, ninguno de los dos dejará de luchar. Pero el mundo en el que se encuentran, Cittàgazze, es un lugar misterioso e inquietante, poblado de espectros devoradores, donde les espera uno de los secretos mejor guardados, un objeto por el que muchos matarían, un objeto con extraños poderes…

El Catalejo Lacado
Lyra y Will deben encontrarse con su destino. Sin embargo, nada es como ellos creían. Muchos misterios aparecieron durante sus aventuras en Luces del Norte y La daga: la misteriosa relación entre los niños y el Polvo, el orígen del los daimonions, los agujeros de una dimensión a otra... Paso a paso, los dos amigos han logrado desentrañar muchas de estas incógnitas. Pero ahora han de comprender por qué son ellos los elegidos. Gracias a la ayuda de sus compañeros de siempre, como Iorek Byrson y las brujas, y la aparición de nuevos personajes decisivos, como los galivespianos, Will y Lyra podrán llegar al país de los muertos y averiguar el auténtico sentido de todo lo que han vivido. Pero los sacrificios que deberán hacer son dolorosos...